


RUTA DEL AGUA
ALJIBES DEL VENENO Y REDONDA
El origen de esta denominación se remonta a una época en la que Fuerteventura sufría frecuentes ataques de piratas y corsarios, especialmente entre los siglos XVII y XVIII.
Por entonces, la influencia y fortuna del coronel de Fuerteventura eran ampliamente conocidas, incluso fuera del archipiélago, siendo considerado el hombre más acaudalado de Canarias. Según la tradición popular, durante una de las incursiones protagonizadas por corsarios, estos aprovecharon la falta de defensas en el puerto de El Cotillo para desembarcar y dirigirse hacia La Oliva.

Ante esta amenaza, el coronel Agustín Cabrera Bethencourt (1743-1828), informado de los acontecimientos y consciente de que este depósito constituía el primer punto de abastecimiento de agua en la ruta hacia la localidad, ordenó contaminar sus aguas con veneno con la intención de que los invasores las consumieran. La estrategia surtió efecto y los atacantes perecieron, dando lugar al nombre de Aljibe del Veneno, que ha llegado hasta nuestros días.
Tras permanecer décadas sin uso, este histórico aljibe ha sido restaurado y recuperado. En la actualidad, su interior alberga el Centro de Interpretación de la Cultura del Agua de Fuerteventura, un espacio dedicado a divulgar la importancia de este recurso en la historia y el desarrollo de la isla.



El Legado Histórico
Un Tesoro del siglo XVIII
Este complejo hidráulico es un monumento a la supervivencia y al ingenio de los antiguos pobladores de Fuerteventura. Representa la Cultura del Agua, el esfuerzo de la sociedad majorera por adaptarse a un medio árido aprovechando al máximo cada recurso hídrico.
"Adoraban a un Dios,
levantando las manos al cielo.
Hacíanle sacrificios en las montañas,
derramando leche de cabras
con vasos que llamaban gánigos..."
J. Abreu Galindo


Conjunto Aljibes Redonda y del Veneno
Complejo de aljibes de propiedad municipal integrado por el Aljibe Redonda, el Aljibe del Veneno, y el edificio auxiliar donde se sitúa la caseta de filtrado del agua y el depósito regulador desde donde se efectuaba el reparto.

Fases del funcionamiento del complejo
1 En los terrenos próximos se situaban las alcogidas, zonas de recogida de aguas pluviales que eran canalizadas hasta la coladera del Aljibe Redonda a través de la pendiente.
2 En la coladera se retenían las impurezas de arrastre, de manera que el agua pasaba lo más limpia posible al depósito a través del caño o canal.
3 El vaso o depósito, de planta circular, tiene una profundidad de 7,60 metros. Su gran capacidad, más de 2000 m³, era suficiente para abastecer a muchas familias durante todo el verano, hasta que volviera a llover.
4 En uno de los lados del aljibe se situaba el molino aeromotor, encargado de extraer el agua de su interior utilizando la fuerza del viento.
5 El agua extraída era canalizada hasta la planta de filtrado situada en el edificio.
6 Una vez filtrada el agua y libre de impurezas pasaba al depósito regulador donde se encontraba una llave de reparto que dispensaba el agua.
7 El Aljibe del Veneno no formaba parte de este reparto del agua para el hogar, sino ésta podía ser extraída libremente a mano y su destino era abrevar los ganados.

Este conjunto de aljibes fue construido por el Coronel de Fuerteventura en el siglo XVIII. En los años 50 del siglo XX fueron profunda reformados por el Mando Económico y pasaron a ser de titularidad pública, prestan-do durante largo tiempo un gran servicio de suministro de agua a los vecinos del pueblo de La Oliva y pagos de alrededor.
Ingenio y Leyenda
Dos aljibes únicos
El conjunto consta de dos depósitos con funciones distintas:
Aljibe del Veneno
La leyenda cuenta que, ante el ataque inminente de corsarios ingleses, un coronel ordenó envenenar los aljibes. Los corsarios, buscando saciar su sed, bebieron y fallecieron en el lugar.
Aljibe Redonda
Era clave para el abastecimiento de agua para consumo humano. Estaba dotado de un ingenioso sistema de filtrado (con un molino de viento y decantadores) que garantizaba la pureza del recurso.


La Cultura del Agua
Una vez conquistada la isla, conforme crecía la población, se hizo prioritario aumentar las reservas de agua para cubrir las necesidades de los nuevos asentamientos y los usos agrícolas, que se sumaron a las del ganado ya existente.
A lo largo de los siglos, el majorero hizo de la necesidad virtud, y con su ingenio desarrolló múltiples soluciones para la captación, almacenaje y distribución del preciado líquido, siempre con gran inventiva y sentido práctico. Así fue adaptando el terreno y creando infraestructuras, instrumentos y mecanismos destinados a aprovechar al máximo los escasos recursos hídricos disponibles.
Así se gesta toda una “cultura del agua” que puede verse reflejada en muchos nombres de lugar que contienen la palabra agua, río, aljibe, fuente, pozo, gavia, rosa, etc., a lo largo de la geografía insular.


El viaje del Agua
Una Experiencia inmersiva

El Centro de Interpretación es un espacio museístico moderno que utiliza la tecnología para hacer el pasado tangible.
Visión 3D
Use las gafas 3D para vivir una experiencia virtual que recrea el funcionamiento del aljibe en el siglo XVIII y el contexto de la cultura del agua.
Códigos QR
Escanee los códigos dispuestos en el recorrido para acceder inmediatamente a informa-ción detallada y aumentada sobre su historia y arquitectura.
Dirección
Calle Aljibe Redonda s/n, 35640 La Oliva, Fuerteventura
Precios
Visitante no residente: 1.50€
Visitante residente: 1.00€
Niños de 0-12 años: Gratis
Pagos sólo con tarjeta
Horarios de apertura
Abierto de 09:00 h a 16:00 h
Jueves, viernes y festivos cerrado





























